El formulario de contacto que sí rellenan tus clientes
Un formulario de contacto no es un trámite: es el punto donde una visita se convierte en cliente potencial. Y la mayoría están diseñados para incomodar.
Pide lo mínimo. Nombre, forma de contacto y qué necesita. Todo lo demás lo puedes preguntar después, cuando ya estáis hablando.
Explica qué pasa al enviar. Un simple «Te respondemos en menos de 24 horas laborables» aumenta los envíos porque elimina la incertidumbre.
Ofrece alternativa. Hay clientes que nunca rellenan un formulario pero escriben por WhatsApp al instante. Ten las dos puertas abiertas.
Confirma bien. Después de enviar, el mensaje debe ser claro y visible; si el usuario duda de si se ha enviado, volverá a escribir o se irá.
Y revisa que los mensajes llegan de verdad. Un formulario roto puede costar meses de oportunidades sin que te enteres.